Cómo preparar una maratón

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¿ESTÁS PENSANDO EN CORRER UNA MARATÓN? ¡NO OLVIDES SEGUIR EL ENTRENAMIENTO ADECUADO!

Una maratón es, por raro que parezca, una actividad de lo más dolorosa y de lo más satisfactoria al mismo tiempo. Y es que por mucho que los participantes pasen meses preparándose para correr una carrera de esta envergadura, es improbable que el gran esfuerzo físico que implica no cause fatiga e incluso dolor muscular.

Pero tranquilo, que esto no apague tus ganas de participar. Lo primero que debes saber es que cualquiera, si se lo propone, puede correr (y terminar) una maratón, pero para ello hace falta prepararla adecuadamente. En otras palabras, no basta con salir a correr un rato cada día, pues la exigencia de la prueba requiere una preparación más profesional. ¿Quieres saber cómo hacerlo?

 

 

7 CONSEJOS PARA PREPARAR UNA MARATÓN ADECUADAMENTE

Los meses de entrenamiento previos a la competición serán los que marquen la diferencia el día en cuestión. Por consiguiente, es fundamental que te tomes en serio algunos consejos… ¡toma nota!

 

 

Asegúrate de estar en buena forma.

 

Antes de ponerte a trabajar conviene pasar un reconocimiento médico. De lo contrario, puede que tengas alguna lesión o debilidad que impida el progreso de tu preparación física. Así mismo, conviene pasar una prueba de esfuerzo, ya que te permitirá conocerte un poco mejor a ti mismo a la hora de determinar la dureza de tus sesiones de entrenamiento.

 

 

Combina diferentes ejercicios antes de correr una maratón.

 

No todo es correr y correr, como indicábamos anteriormente, la preparación de una maratón va mucho más allá. Carrera progresiva, trotes, trotes más lentos, estiramientos, recuperaciones, ejercicios musculares, pendientes… La combinación de todo ello hará que te encuentres en una forma óptima para afrontar la competición. ¿Por qué? Muy sencillo. A parte de correr, los estiramientos ayudan a preparar los músculos para el próximo entrenamiento; y los ejercicios musculares y de fuerza aumentan el tono muscular, mejorando así la resistencia.

 

 

Entrena de manera progresiva antes de la maratón.

 

Todo runner que esté preparando una maratón debe aumentar gradualmente la dureza de sus entrenamientos con el fin de aumentar su resistencia. Se estima que se deben emplear entre 2 y 3 meses para preparar una maratón adecuadamente.

Las primeras semanas debes empezar suave, con simples carreras a baja velocidad y estiramientos. Así mismo, debes incluir ejercicios y series alternando trote y estiramientos. A medida que avances en el proceso, has de ir aumentando la duración, velocidad y dureza de cada entreno. Eso sí, es importante que nunca elimines los estiramientos y suaves series de trote y recuperación.

Además, con el paso del tiempo, notarás que no te cuesta tanto trabajo y esfuerzo realizar aquello que resultaba muy costoso semanas atrás. Esto puede disminuir considerablemente tu motivación, ya que el entreno no supondrá un reto. En cambio, aumentando la dureza conseguirás mantener el carácter desafiante y emocionante durante todo el proceso de preparación.

 

 

Varía tus entrenamientos.

 

Es importante no caer en la monotonía, ya que eso puede disminuir tu motivación. Expertos aseguran que es mejor entrenar en zonas diferentes, solo, acompañado, con diferentes estilos de música…, pues todo ello contribuye a hacer del entreno algo nuevo cada día. Así, evitarás tener la sensación de que la carrera se ha convertido en una mera actividad rutinaria.

 

 

Cuídate después del entrenamiento.

 

Al llegar a casa tras una dura sesión de entreno es importante reponer líquidos y comer correctamente. Así mismo, muchos runners y atletas profesionales sostienen la efectividad de técnicas como masajes de descarga o baños de contraste para recuperar fuerzas.

 

 

El descanso es tan importante como el entreno.

 

Lo habitual en el mundo del running a la hora de preparar una maratón es entrenar unos 4 o 5 días por semana. Si bien es cierto que te estás preparando para una competición de extrema dureza, los músculos necesitan descansar, recuperarse de las sesiones de alto gasto energético y recuperar fuerzas para la próxima.

Sin embargo, hay quienes afirman que el cuerpo se acostumbra a hacer ejercicio a diario. En estos casos, puedes tomar tu día de descanso para ir a nadar, andar o incluso montar en bici, pero siempre de manera suave. No obstante, es altamente recomendable tener días de descanso total.

Además, no hay que pasar por alto el famoso síndrome de sobreentrenamiento, que se da por un exceso de actividad física que, en ocasiones, puede causar problemas de salud o musculares, interfiriendo negativamente en nuestra planificación deportiva.

 

 

¡Ojo! El deporte no lo es todo.

 

Es innegable que la carrera es el factor más determinante de nuestro estado físico a la hora de afrontar un esfuerzo tan grande como una maratón. Sin embargo, hay ciertos aspectos que, a veces, se pasan por alto, a pesar de ser igual de importantes. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Te lo contamos!

Es imprescindible disponer de un calzado adecuado, que se adapte bien no solo a la forma de nuestro pie, sino también a la pisada. De lo contrario, podría causar molestias o problemas plantares, generando a largo plazo lesiones musculares o articulares.

Así mismo, la alimentación juega un papel fundamental si quieres estar en forma. Simplemente debes llevar una dieta equilibrada y variada, no es necesario seguir una dieta estricta y privarte de las comidas que ingieres en tu vida diaria. No obstante, debes ser consciente de que hay ciertos alimentos que favorecen el entrenamiento, como, por ejemplo, los hidratos, debido a que retrasan el cansancio, aumentando así el rendimiento.

Por último, cuida tu hidratación. Los líquidos, preferiblemente agua o bebidas isotónicas, son una parte fundamental del entreno y la propia competición en sí.

La preparación de una maratón, como todo deporte, es un proceso duro y exigente. Sin embargo, como habrás escuchado muchas veces, todo esfuerzo tiene su recompensa. Tómate el entrenamiento en serio, sé constante, y el día de la competición, sí, acabarás con un gran desgaste físico, pero también con una increíble sensación de realización y crecimiento personal. De hecho, tras la competición, estarás deseando fijarte otra meta con el fin de mantener esa motivación. No te lo pienses más, ¡ve a por ello!

 

 

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