jue. Ago 22nd, 2019

Estrés de la tibia

Estrés de la tibia

Estrés de la tibia

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¿Qué es?

 

El síndrome por estrés medial de la tibia consiste en el dolor por la inflamación del interior del hueso de la tibia, la zona comúnmente conocida como “espinilla”. A veces se le denomina a éste dolor como “astillado de la espinilla”

Si sientes un dolor, inflamación o quemazón en la parte inferior de la pierna es probable que estés sufriendo un síndrome de estrés medial de la tibia (MTS). Lo que más comúnmente se llama Periostitis Tibial.

El principal síntoma es el dolor en el borde interior del hueso de la espinilla (tibia).

 

Causas

 

El periostio es una zona muy sensible. La tibia nos sirve como soporte de fijación de muchos músculos que se insertan en ella. Existen varios músculos involucrados en el movimiento de la carrera que se fijan en la tibia, como son: gemelos, tibial posterior, flexores de los dedos del pie, tibial anterior y sóleo. Todos estos músculos, están sometidos constantemente a extensión y contracción de forma repetitiva durante la carrera, por ello puede originarse éste problema. Podemos distinguir dos grupos donde quizá sea más fecuente:

 

 

  • Principiantes: por falta de costumbre.

  • Corredores de Trail y Ultrafondo: la exigencia es mayor con lo cual tenemos más probabilidad de sufrir éste estrés

Hay factores que pueden aumentar la probabilidad de sufrir éste problema, como por ejemplo:

 

  • Una tracción desproporcionada de los músculos debido a la falta de entrenamiento.

  • Entrenamiento excesivo.

  • Entrenar en suelos muy duros, o con un desnivel importante, durante mucho tiempo.

  • Utilizar un calzado inadecuado.

  • Biomecánica incorrecta a la hora de correr.

  • Rotación exagerada de la cadera por mal apoyo del pie, por sobre pronación o pie vago.

 

Para prevenir éste problema lo ideal sería:

 

  • No empezar a entrenar nunca sin un buen calentamiento.

  • Empezar la práctica del running de una forma progresiva.

  • No sobreentrenar.

  • Programar bien las jornadas de descanso, así como incrementar las distancias poco a poco.

  • Utilizar el calzado adecuado.

  • Variar el tipo de suelo por el cual practicamos la actividad deportiva, y evitar desniveles y giros repetitivos.

 

Tratamiento

 

Siempre hay que acudir a profesionales médicos para éste problema. Generalmente, y más en el caso de los principiantes, ésta lesión se soluciona con unos días de descanso y al volver a iniciar la actividad, hacerlo de una forma pausada y progresiva.

Si notamos hinchazón, debemos aplicar hielo en la zona afectada, siempre con un trapo y no directamente sobre la piel.

Aconsejamos , además del descanso y la aplicación de hielo:

 

  • Estirar los músculos de la zona de la pantorrilla para tener una mejor flexibilidad.

  • Realizar un pequeño masaje para soltar los músculos.

  • Hacer un buen calentamiento inicial.

  • Realizar ejercicios de estabilidad de la pelvis y del tronco.

Aún así, hay que tener cuidado para que la lesión no trascienda en algo más grave, llegando a darse una fractura por sobrecarga,

 

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